Resumen agosto 2026

Si julio se había mostrado como un mes de transición con bolsas bastante confusas, agosto ha cambiado el guion de manera muy distinta, sin grandes sobresaltos pero registrando subidas paulatinas y constantes. El verano se va despidiendo dejando atrás la calma para dar paso a un goteo alcista sostenido, marcado por el pulso tecnológico, los resultados de los gigantes de los semiconductores y un notable despertar en los criptoactivos. Tras el tono de consolidación previo, los mercados han demostrado que la maquinaria de la inteligencia artificial sigue impulsando las grandes oportunidades con paso firme, aunque sin la volatilidad estridente de otros meses.

De cara a los próximos meses, con las elecciones de mitad de mandato (midterms) en Estados Unidos a la vuelta de la esquina —fijadas para el próximo 3 de noviembre de 2026—, el panorama genera incertidumbre y los pronósticos sobre hacia dónde van a moverse las bolsas se dividen entre augurios más negativos y otros optimistas. Aunque los principales índices cotizan a valoraciones que pueden parecer algo caras, la inercia de estos acontecimientos políticos y los flujos de liquidez podrían terminar sorprendiendo al alza y empujar los mercados todavía más arriba. Además, tampoco podemos descartar que cualquier avance o un acuerdo más real entre Estados Unidos e Irán termine por dinamitar todavía más los mercados al alza.

Y oye, a lo tonto a lo tonto, haciendo balance de todo esto, miro la rentabilidad global de mi cartera desde que empecé a invertir hace algo más de 10 años y la veo en máximos históricos. Al final, comprobar cómo posiciones clave tiran con fuerza da una gran tranquilidad y demuestra que la paciencia paga. Ahí están:

  • Alphabet: compradas de media a 127 $, ya rondando los 335 $.
  • AbbVie: adquiridas a 97 $, superando los 255 $.
  • ASML: compradas a unos 650 €, ya cerca de los 1500 €.
  • Fortinet: compradas a 56 $, por encima de los 170 $.
  • AMD: incorporadas a 156 $, rozando los 465 $.
  • Micron Technology: a unos 55 $, superando holgadamente los 900 $.
  • Charles Schwab: a 63,5 $, ya en torno a 110 $.
  • CVS Health: compradas a 62,5 $, cotizando sobre 94 $.
  • UnitedHealth: adquiridas a 288 $, ya en los 388 $.
  • Altria: incorporadas a 41 $, superando los 68 $.
  • British American Tobacco: a 2.647 GBX, situadas ya en 4.200 GBX.

Ahora bien, aunque algunas de estas posiciones hayan subido de forma espectacular, toca ser reflexivos: valores como AMD, Fortinet o Micron Technology se encuentran a unos niveles que, bajo mi punto de vista, ya empiezan a reflejar valoraciones muy exigentes. Aunque considero que sería un buen momento para ir recortando parcialmente posición en ellas y destinar ese capital a otras alternativas del mercado que siguen claramente infravaloradas, prefiero esperar al próximo año para ejecutar estas ventas y así maniobrar mejor a nivel fiscal.

Del mismo modo, hay que ser sinceros y reconocer que no todo son aciertos; también he tenido mal ojo en alguna ocasión vendiendo con bastante pérdida en empresas como Estée Lauder, Alibaba, T. Rowe Price o Kyndryl. Siempre habían sido compañías compradas bajo la premisa de que cotizaban baratas a medio y largo plazo, y el hecho de haberlas vendido no significa necesariamente que crea que no vayan a hacerlo bien en el futuro, sino que preferí dar salida a ese capital para destinarlo a otras oportunidades que consideraba superiores. Aun así, son inversiones que claramente no salieron como esperaba, y hay que ser consciente de ello: por mucho que uno sea conservador e intente buscar un buen margen de seguridad, en bolsa nunca se acierta al cien por cien.

Todo este impresionante recorrido alcista, sumado al flujo constante de dividendos que he ido cobrando de ellas a lo largo de los años, explica el estado de la cartera. Las últimas incorporaciones y ampliaciones a priori a buenos precios —como SAP, compradas a 142 € y hoy por encima de 190 €; Booking, adquiridas a 185 $ y ahora cotizando a unos 200 $; Mercado Libre, incorporadas a 1.750 $ y rozando los 2.000 $; o las ampliaciones recientes en Microsoft, compradas a unos 370 $ y hoy a unos 510 $, y Meta, sumadas a 560 $ con el convencimiento absoluto de que lo harán genial en los próximos años— complementan una base muy sólida que hoy vuelve a dar sus frutos.

Puede parecer suerte, y tal vez algo de fortuna siempre acompañe, pero la realidad es que intento ser muy conservador en las valoraciones antes de poner el dinero. Al final, los desplomes injustificados del mercado suelen ser solo ruido temporal: la calidad superior, las ventajas competitivas inquebrantables y la solidez de estos negocios terminan por imponerse, demostrando que en infinidad de ocasiones las caídas de precios carecen de sentido fundamental y acaban dándole la razón al inversor paciente a medio y largo plazo.

En el plano macroeconómico, la atención ha estado focalizada en la evolución de la inflación y las señales de los bancos centrales, mientras que el sector energético ha experimentado un respiro gracias a una mayor estabilidad en los precios del crudo, reduciendo parte de la presión sobre las cadenas de suministro globales.

El comportamiento de los principales índices durante agosto ha sido el siguiente:

  • IBEX 35: +1%
  • Euro Stoxx 50: +1%
  • S&P 500: +2,6%
  • Nasdaq 100: +4,1%
  • Bitcoin (BTC): +22%

La gran cita del mes: Nvidia vuelve a confirmar la solidez del sector

Si un acontecimiento ha marcado el pulso bursátil de agosto, esos han sido los resultados trimestrales de Nvidia a finales de mes. Lejos de mostrar síntomas de fatiga, la compañía volvió a pulverizar las expectativas de Wall Street con unos ingresos que rozaron los 96.200 millones de dólares (un impresionante incremento interanual superior al 100%), impulsados por el frenesí irrefrenable en la infraestructura de centros de datos para IA.

Lo verdaderamente relevante no fue solo batir el trimestre pasado, sino la guía proyectada de cara al cierre de año, confirmando que la demanda de hardware de alto rendimiento sigue sin encontrar techo. La reacción bursátil no se hizo esperar; aunque no ha supuesto un terremoto que dinamite el mercado en general, sí ha vuelto a demostrar con rotundidad que el sector tecnológico y de la inteligencia artificial sigue teniendo un recorrido tremendo por delante tras semanas de indefinición.

El despertar de Bitcoin y las criptomonedas: rumbo a los 80.000 dólares

Agosto también nos deja el regreso por la puerta grande de Bitcoin, que se ha disparado más de un 20% este mes, escalando con fuerza desde los 63.000 dólares hasta rozar la codiciada barrera psicológica de los 80.000 dólares de forma muy vertical. Este movimiento alcista no ha venido solo, ya que Ethereum también se ha revalorizado con fuerza alrededor del 30% de subida durante agosto, mientras que Solana y otras criptomonedas de menor capitalización han completado un mes sumamente positivo en líneas generales. Todo este despegue cripto ha estado respaldado tanto por un mayor apetito general por el riesgo en los mercados de renta variable como por las crecientes expectativas regulatorias en torno a la custodia y adopción institucional de los criptoactivos en Estados Unidos, demostrando una vez más que, cuando la liquidez y la confianza vuelven a alinearse, los activos de beta alta responden con rapidez.

Disciplina y oportunidades en las grandes tecnológicas

Más allá de los titulares macro, la realidad del inversor de largo plazo no cambia: los vaivenes del mercado son el mejor filtro para detectar descuentos atractivos. Acciones como Meta Platforms (hoy a unos 570 $) y la propia Nvidia (actualmente por debajo de 220 $) siguen ofreciendo perfiles de rentabilidad-riesgo sobresalientes gracias a la enorme generación de caja derivada de sus inversiones (CapEx), cuyos retornos reales empezarán a reflejarse con total rotundidad en los próximos ejercicios. De hecho, considero que ahora mismo Meta podría ser una de las mayores oportunidades sobre la mesa, aunque hasta hace nada también hemos tenido en cartera auténticas gangas como Microsoft por debajo de los 400 dólares, Amazon a unos 230 dólares o Booking a menos de 165 dólares. Todas ellas cotizando a valoraciones por PER muy inferiores a las que nos tienen acostumbrados históricamente.

Fuera ya del sector tecnológico puramente dicho, y mirando hacia el lujo europeo, creo que LVMH también empieza a parecer una opción muy atractiva al cotizar actualmente a unos 455 euros, ofreciendo un punto de entrada interesante para el inversor paciente.

Al final, la filosofía sigue intacta: el ruido estival y las fluctuaciones coyunturales son solo el decorado. Contar con un plan claro, mantener la disciplina, proteger el ahorro y aprovechar las correcciones puntuales para acumular negocios excepcionales con un amplio margen de seguridad es la única fórmula real para construir un patrimonio sólido a largo plazo. Tiempo al tiempo; las valoraciones mandan y la paciencia siempre termina dando sus frutos.

Os dejo aquí unas frases que leí el otro día de un gran inversor, Chris Hohn, que me parecieron muy interesantes acerca de invertir en negocios conocidos y no intentar predecir cuál será la próxima Amazon o la próxima Nvidia:

«Las cosas de las que tengo confianza en que seguirán existiendo dentro de 30 años en una posición dominante me entusiasman, porque son predecibles. Valora la predictibilidad. No es tan fácil encontrar a la pareja sentimental adecuada, como tampoco lo es encontrar la inversión adecuada. Si encuentras algo bueno que va a seguir siéndolo a largo plazo, quédate con ello. No pienses que lo nuevo siempre es mejor».

Compras

Agosto ha estado marcado por una tremenda selectividad y una prudencia absoluta en las compras. Lejos de lanzarme al mercado, he preferido mantener una actitud muy conservadora y comprar lo justo y necesario, ya que las bolsas continúan cotizando a valoraciones que considero bastante exigentes. Prefiero conservar pólvora seca y mantener una reserva de liquidez antes que perseguir precios inflados.

Aun así, dentro de esa escasez de movimientos, he realizado pequeños retoques muy puntuales. Por un lado, he aprovechado para sumar algo más de Zoetis, una compañía que atraviesa un bache temporal y pasa por momentos complicados en bolsa, pero que sigo acumulando poco a poco con la absoluta convicción de que su calidad estructural acabará imponiéndose a largo plazo. Por otro lado, y anticipándome de forma muy medida a su presentación de resultados, decidí incorporar unas pocas acciones de Nvidia al considerar que su valoración guardaba un margen de seguridad razonable frente a las previsiones de crecimiento para los próximos años.

Fuera de casos muy concretos donde el mercado ofrece descuentos puntuales por castigos temporales, la línea general sigue siendo la misma: paciencia, disciplina y liquidez lista para cuando de verdad aparezcan oportunidades atractivas.

Compras realizadas durante agosto del 2026

Nvidia (NVDA)

Aprovechando la ligera pausa veraniega previa a la gran cita, el día antes de la presentación de resultados decidí ampliar posición incorporando otras dos acciones de Nvidia, el motor absoluto detrás de la mayor revolución tecnológica de las últimas décadas.

Para entender por qué considero que esta compra tenía todo el sentido, hay que mirar más allá de sus potentes chips. El verdadero moat o foso económico de Nvidia no radica únicamente en el hardware de vanguardia, sino en CUDA (Compute Unified Device Architecture). Esta plataforma de software patentada, en la que los desarrolladores llevan casi dos décadas apoyándose, genera unos costes de cambio titánicos. Prácticamente todo el ecosistema global de la inteligencia artificial está optimizado para Nvidia, convirtiendo cualquier intento de migración a la competencia en un proceso ineficiente y complejo para los gigantes tecnológicos (hyperscalers).

Lo interesante era el punto de partida en bolsa: tras las correcciones estivales, la cotización se había puesto a tiro. Mientras algunos seguían viendo múltiplos exigentes, un análisis frío de sus métricas revelaba una gran oportunidad. Con un PER forward situado en el rango de las 22 a 26 veces, la valoración era extraordinariamente atractiva frente a unas previsiones de crecimiento del beneficio por acción (BPA) proyectadas muy por encima del 20% anualizado para los próximos años. Pagar esos múltiplos por un monopolio de facto con márgenes brutos rozando el 75% y una capacidad descomunal de generar caja libre presentaba una asimetría difícil de ignorar.

La jugada de momento ha salido bien. Los resultados trimestrales publicados a finales de agosto volvieron a ser un auténtico ciclón, superando holgadamente las previsiones con ingresos cercanos a los 96.200 millones de dólares y unas guías de cara al cierre de año que dinamitaron cualquier duda sobre la fatiga del sector. Como cabía esperar, el mercado reaccionó con contundencia, impulsando la cotización con fuertes subidas tras la presentación. Comprar al líder indiscutible con margen de seguridad antes de que el mercado vuelva a descontar su auténtico valor es, sencillamente, la esencia de la inversión a largo plazo.

¿Por qué he comprado Nvidia?

  • Monopolio de facto en hardware de IA respaldado por el ecosistema de software CUDA, con barreras de entrada masivas.
  • Múltiplo PER históricamente bajo en comparación con su propio pasado, ofreciendo una valoración muy atractiva (echando a barata).
  • Estimaciones de crecimiento del BPA muy elevadas (superiores al 20% anual) que el precio actual no está reflejando adecuadamente.
  • Rentabilidad financiera excepcional con márgenes brutos del 75% y una generación de caja libre descomunal que respalda fuertes recompras de acciones.

Rentabilidad anual esperada en Nvidia para los próximos años

  • Precio acción en 2029 (PER 28 x BPA 12): > 335 $ (precio compra 209 $)
  • Revalorización: > 17 % anual
  • Dividendos: > 0,5 % anual
  • Total: > 17,5 % anual

Precio objetivo 2029: 335 $


Zoetis (ZTS)

Con los principales índices coqueteando con máximos y las valoraciones generales muy estiradas, las oportunidades de calidad escasean. Aunque sigo viendo a Meta Platforms como una de las mejores alternativas del mercado, prefiero mantener la paciencia y conservar liquidez a la espera de una corrección general más profunda que me permita ampliar posición en la antigua Facebook a precios más atractivos.

Mientras tanto, la asignación de capital se está concentrando casi por completo en Zoetis. Mes a mes sigo añadiendo títulos de forma muy progresiva, aprovechando que la acción se mantiene cotizando por debajo de la barrera de los 80 $. Cuanto más a fondo analizo sus cifras y la solidez de su operativa, más evidente se hace el desajuste entre el precio actual y el valor real del negocio.

Para quien no la conozca, Zoetis es el líder mundial indiscutible en salud animal —surgida originalmente como la división veterinaria de Pfizer—, abarcando desde tratamientos para animales de compañía hasta soluciones para el sector ganadero. Su foso económico se sustenta en pilares formidables que rara vez se encuentran juntos en una misma compañía. Por un lado, cuenta con una sólida inmunidad frente al tradicional acantilado de patentes: a diferencia de la farmacología humana, la entrada de genéricos en veterinaria es extremadamente lenta debido a la altísima fidelidad y confianza que los profesionales depositan en sus marcas de referencia. A esto se le suma un extraordinario poder de fijación de precios, ya que al tratarse de un mercado de pago directo donde no intervienen aseguradoras ni agencias públicas de salud, la compañía tiene total libertad para trasladar la inflación sin destruir demanda. Todo ello coronado por el imparable viento de cola de la humanización, una tendencia social que lleva a los dueños a tratar a sus mascotas como un miembro más de la familia, garantizando un gasto creciente e inelástico en su bienestar y esperanza de vida.

Es innegable que la cotización ha sufrido un fuerte castigo reciente motivado por ruidos a corto plazo en torno a la revisión regulatoria de tratamientos punteros para la osteoartritis como Librela o Solensia y el miedo a una mayor competencia. Pero el mercado vuelve a confundir volatilidad temporal con deterioro estructural.

Zoetis siempre ha sido considerada una empresa de máxima categoría que el mercado cotizaba históricamente a múltiplos muy exigentes, con un PER superior a 30 o 35 veces. Esta sobrerreacción actual nos regala la oportunidad única de comprar una de las compañías más defensivas, predecibles y rentables del mundo a un precio que ofrece un margen de seguridad excepcional. Paciencia, disciplina y acumular calidad mientras el mercado mira hacia otro lado.

¿Por qué he comprado ZTS?

  • Liderazgo global en salud animal, siendo el actor número uno e indiscutible del sector a nivel mundial.
  • Foso económico basado en marcas líderes, ausencia de acantilados de patentes agresivos y un gran poder de fijación de precios.
  • Oportunidad por valoración: Históricamente ha cotizado muy cara; las dudas del mercado a corto plazo nos permiten entrar a múltiplos muy atractivos.
  • Negocio ultra defensivo y predecible, impulsado por la tendencia secular de la humanización de las mascotas.

Rentabilidad anual esperada en ZTS para los próximos años

  • Precio acción en 2029 (PER 14 x BPA 7,5): > 105 $ (precio compra 75,8 $)
  • Revalorización: > 11,5 % anual
  • Dividendos: > 2,5 % anual
  • Total: > 14 % anual

Precio objetivo 2029: 105 $


Fondo indexado ishares Developed World Index

Aportación mensual esperando la rentabilidad de más de un 7 % del fondo en los últimos 10 años. He aportado bastante menos de lo habitual este mes de agosto, debido a que los índices están tal vez algo sobrevalorados.

Fondo indexado Vanguard Emerging Markets Index

Aportación mensual esperando la rentabilidad que «promete» la economía de países emergentes. He aportado bastante menos de lo habitual este mes de agosto, debido a que los índices están tal vez algo sobrevalorados.

Fondo indexado Vanguard SP500 Index

Aportación mensual esperando la rentabilidad de más de un 7 % del fondo en los últimos 10 años. He aportado bastante menos de lo habitual este mes de agosto, debido a que los índices están tal vez algo sobrevalorados.

Fondo indexado Vanguard Global Small-Cap Index

Aportación mensual esperando una rentabilidad de más de un 10 % anual. He aportado bastante menos de lo habitual este mes de agosto, debido a que los índices están tal vez algo sobrevalorados.

EPSV 100 % Renta Variable de Indexa Capital

Aportación mensual esperando una rentabilidad superior al 8% anual y aprovechando la desgravación fiscal en el País Vasco. En concreto, he aportado unos 420 euros al mes para alcanzar los 5.000 euros anuales que constituyen el límite máximo deducible en Bizkaia.


Ventas

Aunque a veces ronda la idea de ir reduciendo parcialmente la exposición a compañías que han experimentado subidas descomunales, durante este mes no he realizado ninguna venta. En mi cartera tengo claras joyas de las que me cuesta desprenderme, especialmente Fortinet y Micron Technology: ambas acumulan una escalada formidable desde que las compré en su día a precios cercanos a los 55$ y los 50$ respectivamente. Aunque la tentación de asegurar beneficios tras semejante rally es grande, he preferido mantenerlas en cartera y posponer cualquier decisión de venta con el fin de optimizar al máximo la fiscalidad y diferir el impacto impositivo.

Una buena gestión patrimonial no solo se basa en elegir grandes negocios, sino también en saber cuándo quietarse y cuidar la eficiencia fiscal para que Hacienda no se lleve antes de tiempo una parte del trabajo bien hecho.

Tras el pequeño incremento en las posiciones este mes en Zoetis y Nvidia, la distribución de mi cartera a 1 de septiembre queda de la siguiente manera:

Mi cartera a 31 de agosto del 2026

Dejo aquí la entrada que publiqué el 25 de junio con los precios medios de compra y la rentabilidad acumulada que llevo en cada empresa.


Dividendos

En agosto he recibido dividendos de las siguientes empresas:

  • Verizon (VZ)
  • ASML Holding (ASML)
  • CVS Health (CVS)
  • American Express (AXP)
  • Abbvie (ABBV)
  • British American Tobacco (BATS)
  • Novo Nordisk (NOVO)
  • Charles Schwab (SCHW)
  • Petrobrass (PBR)

Objetivo Septiembre

De cara al próximo mes de septiembre, mi enfoque principal seguirá marcado por una absoluta prudencia estratégica y una selectividad extrema. Con los principales índices cotizando a múltiplos elevados, considero que el mercado general no ofrece grandes regalos en este momento. No creo que estemos ante una burbuja insostenible —las grandes tecnológicas siguen generando flujos de caja descomunales—, pero prefiero aflojar el ritmo de aportaciones al mercado general y conservar pólvora seca. En lugar de comprar índices caros, mi foco se centra en la caza de valor individual, buscando negocios con balances sólidos, fosos económicos infranqueables y crecimientos del beneficio por acción (BPA) muy atractivos.

Dentro de ese radar de oportunidades concretas, mis prioridades están muy claras:

  • Meta Platforms: Sigue siendo, a mi juicio, una de las pocas grandes tecnológicas que continúa cotizando con una valoración atractiva y un margen de seguridad notable.
  • Zoetis y Brookfield Asset Management: Mis dos grandes apuestas recurrentes para seguir acumulando de forma progresiva mes a mes, aprovechando los castigos temporales del mercado en empresas de máxima calidad.
  • Otras candidatas a tener en cuenta: Además de las habituales, tengo firmemente en el punto de mira a varias compañías internacionales diversificadas: la tecnológica china Tencent, las firmas francesas Ipsos y LVMH, y las estadounidenses Vistra Corporation y Uber.

En resumen, no creo que septiembre sea un mes de compras masivas, sino de inversión de cirujano: mantener la disciplina, dosificar la liquidez y esperar pacientemente a que los precios de estas compañías se alinien con los niveles de entrada que considero óptimos para el largo plazo.


Otras

Qué rápido pasa el verano… Dejamos atrás agosto para dar la bienvenida a septiembre y a una semana y media de vacaciones que seguro que me vendrá genial para desconectar tras el tramo final de mes. Y es que las últimas semanas se han hecho algo cuesta arriba debido a asuntos de salud de un familiar cercano y algún otro tema personal que han dejado un sabor un poco amargo. De hecho, teníamos planeado una escapada de varias noches a Port Aventura con mis sobrinos a primeros de septiembre, pero, tras pensarlo bien, al final hemos preferido cancelar el viaje para centrarnos en estas circunstancias familiares.

Aun así, para desconectar un poco, el último fin de semana aproveché para ir al monte, al Mugarra, al que llevaba tiempo sin subir y le tenía muchas ganas. En la última parte siempre ando algo perdido para encontrar la cima, pero esta vez también conseguí alcanzarla sin mayores problemas (si tú también te animas y quieres evitar despistes, puedes echarle un vistazo a esta cómo subir al Mugarra desde Mañaria que he preparado con fotos y detalles del recorrido).

Subida al Mugarra, uno de los ascensos más bonitos de la zona

En cuanto a lectura, he leído bastante en agosto, combinando novelas con libros de inversión:

  • En el terreno financiero: He leído tres libros. El arte de reflexionar sobre el dinero, de Kostolany, que me ha gustado pero no me ha parecido nada imprescindible; El negocio del siglo XXI, de Robert Kiyosaki, sobre el que no tengo mucho bueno que decir (no me gusta nada el autor ni cómo escribe, pero quería algo para leer sin demasiada concentración, lo cogí prestado de la biblioteca y se confirma que es otro libro más de este autor que no me ha aportado prácticamente nada); y El arte de invertir, de Alejandro Estebaranz, que sin estar mal, tampoco me parece para nada un imprescindible.
  • En cuanto a novelas: Leí Cadaver exquisito, de la argentina Agustina Bazterriva, un libro muy curioso y que me gustó (está bien leer cosas diferentes, aunque tampoco lo aconsejaría a todo el mundo). Ahora mismo estoy con Un golpe de gracia, de Dennis Lehane, y de momento me está resultando muy entretenido.
Lectura de agosto, alternando novelas con libros relacionados con la inversión.

Por lo demás, echando un vistazo a temas cotidianos, con mi Mazda 2 comprado el año pasado (llevo ya con él algo más de un año) sigo encantado. El coche tira muy bien, aunque al ser un motor de gasolina de 4 cilindros y atmosférico, cuando hay ligeras pendientes o cuestas que subir hay que reducir sí o sí las marchas —incluso hasta la tercera—, pero jugando con el cambio responde de maravilla hacia arriba. Yo, que venía de un diésel turbo, al principio me he hecho un poco raro y me daba hasta reparo reducir tanto, pero es el funcionamiento normal y la manera de exprimir este tipo de mecánicas. En cuanto al consumo, el ordenador de abordo me suele marcar entre 5 y 5,1 litros a los 100 km, aunque haciendo los cálculos manualmente se acerca más a los 5,2 o 5,3 litros reales.

Por otra parte, sigo con el proceso de ortodoncia (Invisalign) que empecé en primavera del año pasado; aunque sí se me ha corregido un poco la dentadura estéticamente, mi problema principal era la mordida y no la estética, y sinceramente no noto que la mordida haya mejorado demasiado. Tendré paciencia y seguiré con el proceso hasta que los dentistas me lo recomienden, pero no estoy demasiado contento con ello.

Además, me he dado un pequeño capricho —de los pocos que tengo— comprando un reloj baratito de una marca china que tenía muy buenas referencias, y comencé las fiestas de Bilbao yendo a San Mamés a ver la derrota del Athletic contra el Sevilla.

Más allá de lo puramente personal, este mes he tomado dos decisiones de bienestar y compromiso que me apetecía compartir:

  • Solidaridad: A primeros de agosto he empezado a donar a una causa que me convenció por completo: la Fundación Ayuda Efectiva. Tras investigar su enfoque, me pareció un proyecto sumamente riguroso, transparente y con unos principios con los que comulgo al cien por cien (os dejo más detalles en ese enlace por si queréis echarle un vistazo).
  • Cuidado personal: También a primeros de agosto decidí prestarle mucha más atención al cuidado de la piel, especialmente la de la cara. Tras empaparme de vídeos y podcasts de dermatólogos y expertos, he integrado nuevos hábitos: leyendo y leyendo, aplicar protector solar a diario queda claro que es lo esencial y obligatorio; y luego, el retinol y la vitamina C parecen ser dos complementos cuyo efecto está más que demostrado para ayudar a cuidar y rejuvenecer la piel. Por eso, he empezado a usar protector solar de manera constante (ya no solo para planes de sol directo, sino los días habituales que salgo a la calle y pega), un sérum de vitamina C por las mañanas, he incorporado una crema hidratante específica para la cara, y tengo pensado empezar en octubre con un sérum de retinol por las noches unas dos o tres veces por semana. Esto se une a mi rutina ya habitual de suplementación con creatina y omega 3 (aunque sigo valorando si mantener o no la cúrcuma y el magnesio).
No serán las mejores, pero en relación calidad/precio están muy bien.

Por último, el 5 de septiembre hará exactamente un año desde que publiqué aquella entrada con mi plan de libertad financiera a 5 años. Así que haré una publicación especial haciendo balance de cómo va el plan, adaptándolo para ser todavía más prudente pero manteniendo la fecha intacta.

Deja un comentario